Sí, siempre se puede.
La idea tiene dos capas.
Primero: entre 5 cartas siempre hay al menos 2 del mismo palo. Así que el asistente puede escoger una de esas dos para ocultarla y otra para mostrarla en primer lugar. Con eso, el mago ya conoce el palo de la carta secreta.
Segundo: dentro de un mismo palo, si recorremos cíclicamente los valores
A, 2, 3, ..., 10, J, Q, K, A,
entre dos cartas siempre puede elegirse una dirección cuya distancia sea 1, 2, 3, 4, 5 o 6.
El asistente decide cuál de las dos ocultar y cuál mostrar de modo que la distancia codificada sea una de esas seis.
Quedan entonces 3 cartas por ordenar. Y 3 cartas pueden ordenarse de
$$
3! = 6
$$
maneras distintas.
Así, el asistente usa:
- la primera carta mostrada para fijar el palo;
- el orden de las otras tres para codificar la distancia 1–6 dentro de ese palo.
El mago ve la carta base, lee la distancia a partir del orden de las tres restantes, avanza ese número de pasos dentro del mismo palo y recupera la carta oculta exacta.